
Esto no es un reloj, es un elefante. No, es un collar, o más bien un reloj de bolsillo y, por qué no, todo a la vez. Es toda la sutileza del ejercicio, la magia de una cadena engastada con brillantes a la que se adapta un reloj independiente, el cortejo de un elefante cuya apertura desvela las horas engastadas con cuentas de diamantes pardos.
Rita Segura
Comunicóloga especializada en medios impresos y electrónicos. Escribir me apasiona tanto como la alta relojería con su preciso y encantador tic-tac.
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